Seleccionar página

Comenzó el 2018 y de seguro tienes toda la actitud para lograr tus metas, dedicaste un tiempo para hacer tus propósitos de año nuevo pero, ¿alguno de ellos incluye cuidar el planeta? Tranquila, estás a tiempo para incluir uno más. Hay muchas acciones que a ti no te generan gran esfuerzo pero sumadas generan un gran impacto.

–    Utiliza bolsas de tela

Cada minuto el mundo utiliza nada menos que 1 millón de bolsas de plástico, bolsas que en poco tiempo se convertirán en basura. Así que es momento de adoptar las bolsas de tela, una excelente opción. Por ningún motivo aceptes bolsas de plástico para artículos que puedas llevar en las manos, y si después de estas medidas una bolsa llega a ti, procura reutilizarla.

–    Instaura tu día vegetariano

Elige un día de la semana en el que no comerás nada de carne. Aunque no siempre nos detengamos a pensar en ello, la ganadería es una actividad amenazante para el planeta. Por ejemplo, producir un kilogramo de carne cuesta 15 mil litros de agua, mientras que la producción de uno de maíz requiere 900 litros. Entonces, ¿miércoles vegetarianos? ¿O prefieres los martes?

–    Elige menos empaques

Al momento de comprar ten en cuenta que los productos en presentación más grande te harán ahorrar plástico; si el producto que vas a comprar está en empaque de cartón y empaque de plástico, no lo pienses, elige cartón; selecciona envases retornables o biodegradables; y sobre todo, ¡compra sólo lo que necesites!

Además, recuerda que comprar productos locales ahorra energía, porque los productos no han viajado tanto para estar en tus manos. Mira este y otros beneficios en la siguiente nota:

  ¿Por qué comprar productos mexicanos?

–    Si no lo vas usar, desconecta

Dejar los aparatos o cargadores conectados cuando no se utilizan se convierte en un gasto innecesario, tanto para el planeta como para tu bolsillo. Procura apagar y desconectar todo lo que no vayas a utilizar, sí, incluidas las luces al salir de la habitación y el WiFi.

–    Planta un árbol

Quizá ya tengas un hijo o lo tienes planeado para después, quizá escribir un libro aún tenga que esperar, pero siempre será buen momento para plantar un árbol. No esperes más, un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono durante toda su vida. Los necesitamos.

Comienza a actuar, el planeta te lo agradecerá.